Nueve cosas que crees saber sobre los zoológicos y no son ciertas

El siguiente texto es un fragmento de un artículo escrito por Peter Dickinson, consultor internacional de zoológicos, publicado en https://hubpages.com/animals/Zoo-Misconceptions, que busca aclarar algunas ideas preconcebidas sobre los zoológicos:

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Los zoológicos son malos
Esta es una afirmación muy común, aunque un poco tonta. Sería como decir que todos los hoteles, nueces o manzanas son malos. Hay malos hoteles, malas nueces y malas manzanas, pero, no todos lo son. En ese sentido, no todos los parques zoológicos son malos. Los malos zoos tienden a caer en dos grandes grupos: los que son malos porque solo buscan conseguir algo de dinero y los que son malos por ignorancia. Afortunadamente la imagen está cambiando y cada vez existen menos de estos parques zoológicos, ya que hoy en día la educación es la clave. Por ello, el cierre de los zoológicos no es la respuesta. Si le preguntaras a cualquier buen profesional de un zoológico si preferiría que no hubieran de estos lugares, seguramente dirá: “sí, en un mundo perfecto no habría zoológicos“. Infortunadamente, estamos lejos de estar en un mundo perfecto. Hay avaricia y destrucción de hábitat, caza furtiva y caza no reglamentada, además de que no todos pueden costear vacaciones caras para ver animales en estado silvestre.

4Algo sobre los zoológicos
Nadie niega que al principio los zoológicos eran principalmente un lugar de entretenimiento, si bien hoy en día sigue siendo un tema importante, su operar está más ligado a la educación, es decir, su objetivo es educar a los visitantes de una manera entretenida. Tal vez creas que rara vez visitarías un zoológico para aprender, aunque este puede ser el ideal de muchos de los profesores que llevan a sus estudiantes a estos lugares. Sin embargo, si los zoológicos pueden enseñar a la gente, estarían haciendo la diferencia. Además, están la conservación y la investigación, y aun así todo va más allá de esto.

12705563_10153935063348826_5828659175492158715_nLos zoológicos no son seguros
Los zoos son tan seguros como usted los hace. Como en todas partes, los accidentes ocurren, pero son muy raros ya que estas instituciones priorizan la seguridad de su personal, y especialmente, la de los visitantes. Generalmente, los accidentes sólo se dan cuando el público o el personal hacen algo como entrar a un hábitat o violar alguna barrera de seguridad. Así como nadie camina delante de un carro o un tren en movimiento; si no entras a las exhibiciones o ignoras alguna barrera, estarás bien. Asimismo, en la muy muy rara posibilidad de que un animal salga de su hábitat, no será para atacar a nadie, estará desorientado y asustado, y, en pocos segundos, perderá la seguridad y familiaridad de su recinto. Mantén la calma y estarás bien. Deja el control de la situación al personal del zoo.

4Los zoológicos fuerzan a los animales a hacer trucos
No, no lo hacen. No es un interés zoológico forzar a un animal a hacer nada, son los circos quienes lo están. Los zoológicos le enseñan a los animales a ejercitase, en la mayoría de las veces, para su propio beneficio, en los otros, para mostrar a los visitantes un poco de sus capacidades físicas e inteligencia. Nadie visita el zoológico para ser “educado”, sino para divertirse y pasar un momento agradable, los buenos zoológicos lo saben y, en esa medida, entrenan a los animales para lograr educarte mientras te diviertes. Por su parte, los malos zoológicos no hacen nada, simplemente, entretener.

Los zoológicos toman a los animales de su hábitat natural
Para nada. La mayoría de los animales que habitan en zoológicos nacieron allí o en otro parque, no conocen la naturaleza, con ellos se busca contribuir a la conservación de las especies.

Los Centros de Conservación, Santuarios, Centros de Rescate y Parques de Vida Silvestre son mejores
En realidad todo es prácticamente un mismo nombre ya que todos son exactamente lo mismo. De cualquier modo: animales, cautiverio, etc. Puedes leer más sobre esto en ‘¿Es un zoológico?’ En realidad es una afirmación ignorante ya que lo único que cambia es el nombre. De hecho, una de las cosas más tontas que he leído fue en un informe donde decía que el animal había sido removido de un zoológico y “liberado en un santuario”. Fue simplemente un traslado de un recinto a otro. Deea Deb resume lo que es un verdadero santuario: “un hogar para los animales donde vagan libremente y se alimentan de sus presas. No hay jaulas o límites de ningún tipo (excepto los externos para proteger el hábitat y los habitantes fuera del santuario)”.

¿Y los safaris?
Nuevamente, son lo mismo. La gente asume erróneamente que es mejor que un zoológico tradicional. Este no es el caso. En el ojo del observador los animales parecen tener mucho espacio, cuando en realidad no es así. Los visitantes se quejarían rápidamente si no pudieran ver aquello por lo que han pagado para ver.

4Los zoológicos huelen mal
¿Y qué con eso? No significa que estén sucios. El olor o el olfato juegan un papel importante en la vida de la mayoría de los animales. Si los zoológicos llegaran a eliminar estos olores, simplemente para hacerte sentir mejor, eso sí que sería cruel.

¿Por qué los zoológicos albergan animales que no están en peligro de extinción?
¿Por qué no hacerlo? Uno de los papeles de los zoológicos es la educación, por lo que da a los visitantes la oportunidad de ver especies comunes también. También permite al personal la oportunidad de aprender cómo mantener con éxito tales animales.

Las imágenes de esta entrada hacen parte del archivo fotográfico de la Fundación Botánica y Zoológica de Barranquilla.

Título original: Zoo Misconceptions

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