Paola Sierra, una entusiasta de la Educación Ambiental

Esta Barranquillera, Jefe del Departamento de Educación de la Fundación Zoológico de Barranquilla, estudió Psicología en la Universidad del Norte, es especialista en Gerencia y Gestión Cultural en la Universidad del Rosario, Bogotá y magister en Educación con énfasis en pedagogía de la Universidad de los Andes. Adicionalmente, ha sido becaria en programas de formación internacional sobre educación ambiental en jardines botánicos, ofrecido por la Organización Mundial de Jardines Botánicos, en Inglaterra, y en educación para la conservación, ofrecida por la Asociación Americana de Zoológicos y Acuarios, en Estados Unidos.
¿Cómo nació ese gusto por la conservación de la biodiversidad? ¿Cómo fueron sus inicios?

R/Pertenecí al movimiento Scout desde los 6 años, hasta mi adolescencia, allí desarrollé una especial vocación de servicio y aprendí a convivir de manera armoniosa con la naturaleza, cuidar el ambiente y participar activamente en la sociedad como ciudadana responsable. El escultismo marcó parte de lo que he sido y despertó mi interés por la exploración, las actividades al aire libre y la magia de los campamentos. Me encantaba mirar las estrellas, las fogatas, hacer nudos y disfrutar la esencia de la vida. Esta pasión nunca la abandoné, pues los campamentos me siguieron acompañando toda la vida y las caminatas me han permitido conocer paisajes maravillosos. Por eso, cuando tuve la oportunidad de trabajar con el Jardín Botánico José Celestino Mutis en Bogotá D.C., no lo dudé ni un minuto, era el sitio perfecto para mí, así comencé, en 1998, recién graduada de psicología. Inicialmente me encargaron diseñar y coordinar el programa de educación ambiental para población infantil, luego vinieron otros retos, fue una etapa muy importante para mí vida profesional.

¿Qué es lo que más le apasiona de lo que hace?

R/ Crear experiencias de aprendizaje para diferentes públicos, y pensar que cada idea que logramos desarrollar se convertirá en una oportunidad única para inspirar actitudes a favor de la biodiversidad, por eso los momentos de creación colectiva son muy emocionantes.

¿Cuál es su filosofía en educación y aprendizaje?

R/El aprendizaje es un proceso que dura todo la vida, nunca termina, y se nutre de las experiencias de las personas, de sus intereses y motivaciones; por su parte, las entidades museales, como los zoológicos y jardines botánicos, ofrecemos oportunidades para que las personas aprendan a ser mejores ciudadanos, capaces de aportar a la comunidad, relacionarnos e impactar nuestra cultura. En el Zoo nos interesa que las personas se apropien del territorio donde viven, que la visita no solo sea fuente de inspiración de actitudes amigables con el ambiente, sino una manera para conectarse con la vida; pero eso no lo hacemos solos, la ciudad se convierte en ese espacio para aprender que se nutre de los comportamientos de ciudadanos y, en parte, refleja quiénes somos y cuáles son nuestros intereses como sociedad.

Cuéntenos de su experiencia como Jefe del Departamento de Educación de la Fundación Botánica y Zoológica de Barranquilla

R/ Estos tres años han sido de mucho crecimiento profesional, porque trabajar en una entidad con tanta historia en la Ciudad me ha enfrentado a grandes retos. El compromiso ha sido aún más grande si se tiene en cuenta que, por tres años consecutivos, los barranquilleros nos han ubicado dentro de las tres primeras entidades de Barranquilla, según la encuesta de percepción ciudadana Barranquilla Cómo Vamos. Así las cosas, liderar las estrategias de educación ambiental de una entidad estrella implica esfuerzos que me llevan a un ritmo muy acelerado, pues debo mantenerme informada de muchos temas, revisar tendencias pedagógicas, buscar alianzas con otras entidades, participar en diversas actividades, innovar experiencias, realizar programas de formación, apoyar el desarrollo de proyectos de conservación, realizar investigaciones y estudios de público; afortunadamente me acompaña un equipo de profesionales que nos ha permitido llegar a todos los visitantes, y con quienes trabajo diariamente para que todos los programas de educación se realicen.
¿Cómo se educa ambientalmente a la población?

R/ Desde las emociones, a través del diálogo y el intercambio de ideas, creando conexiones entre los visitantes y su territorio, diseñando ambientes de aprendizaje activos a la medida de cada tipo de público y ejerciendo buenas prácticas de cuidado del ambiente.

¿Cuál es el papel de los zoológicos como centros de educación ambiental?
R/ Además de los esfuerzos realizamos en materia de conservación, somos conscientes de la necesidad que tiene la región en el desarrollo de procesos educación ambiental, y sabemos que éste es uno de nuestros principales aportes en la transformación de la cultura ambiental de la Ciudad y la Región, nos estamos percibiendo como un escenario para la construcción de pensamiento ambiental, que nos permita conocernos como ciudadanos, explorar y descubrir, compartir y vivir con otros de manera sostenible. Como Zoológico debemos enfocarnos en los visitantes, aprovechando la oportunidad que tenemos para inspirar actitudes a favor de la biodiversidad durante su visita, de esta forma la experiencia en el Zoológico puede llegar a influir de manera importante en las personas.
¿Qué consejos le daría usted a una persona que quiera seguir esta misma labor?

R/ Los educadores ambientales debemos tener claridad conceptual y metodológica, tanto en lo pedagógico como en lo ambiental; además debemos ser camaleónicos y desarrollar la habilidad de asumir diversos roles: pedagogos, comunicadores, investigadores, artistas y diseñadores; destacándonos como personas entusiastas, creativas, críticas, y sobre todo, persistentes, por lo tanto no podemos desanimarnos nunca, así pensemos que no estamos logrando los resultados esperados. Debemos entender que los procesos educativos no generan cambios inmediatos, son a largo plazo, continuos, individuales y con la intervención de muchas instituciones en diversas dinámicas sociales. Lo principal es ser responsable con lo que hacemos, formarnos y leer mucho sobre diferentes temas que nos permitan saber qué está pasando en nuestra ciudad, conocer los problemas ambientales y conocer nuestro territorio. ¡Es un verdadero desafío!

Colombia, país de sapos

¿Qué Colombia es un país de sapos? Eso dicen por ahí, pero contrario a lo que ustedes piensan, no se refiere a que estemos en un país lleno de soplones, sino a que estamos en el segundo país del mundo con mayor diversidad de anfibios.

¿Anfibios? ¿Pero no estábamos hablando de sapos? ¿Son acaso lo mismo?

Según la Real Academia Española un Anfibio es un animal que puede vivir indistintamente en tierra o sumergido en el agua” como hacen las ranas y los sapos conocidos por todos y es que la palabra “Anfibio” deriva de dos palabras griegas que significan “doble” y “vida” y que claramente reflejan la adaptación de estos animales a vivir en hábitats terrestres y acuáticos.

Entonces de acuerdo a lo anterior y a lo que mucha gente cree, sí, los sapos si son anfibios, al igual que lo son las ranas. Para referirse a ambos se utiliza la palabra Anuros. Ahora bien, ¿porque muchas personas hacen una diferenciación entre sapos y ranas? En el mundo de la biología no existen argumentos para una división clara en dos grupos, no obstante, las ranas suelen caracterizarse por tener cuerpos más esbeltos y con piel lisa mientras que los sapos son de cuerpos robustos y pieles rugosas. Pero tanto unos como otros tienen una piel que siempre permanece húmeda, característica que comparten con otros miembros del grupo de los anfibios como las salamandras, que con frecuencia son confundidas con lagartijas por su forma alongada y cola larga, y las cecilias, que semejan serpientes pequeñas.

¿Pero por qué dedicarle un espacio a estos animales?

Aunque muchos no estén enterados, hoy 20 de marzo se celebra el Día Mundial de las Ranas, lo cual se convierte en la mejor excusa para recordar por qué estos seres son importantes para los ecosistemas y para nuestra vida misma y por qué debemos apoyar su conservación.

Las ranas (al igual que todos los anfibios) existen desde hace aproximadamente 360 millones de años y según la teoría evolutiva, fueron los primeros animales vertebrados en vivir en la tierra. Han estado presentes en todas las culturas y han sido símbolo de fecundidad, magia y hasta presagio de lluvia para muchas tribus indígenas. Incluso en la actualidad las ranas y los sapos siguen “estando de moda” y los hay tan carismáticos como la Rana René o los sapos de los cuentos que luego se transforman en príncipes.

Pero más allá de esto, es muy poco lo que mucha gente sabe de las ranas, los sapos y en general de los anfibios o ¿Acaso usted conoce para qué sirve aquel sapo que encontró en el patio de su casa? ¡Le aseguro que sirve para mucho más que asustar a la vecina!

Las ranas y los sapos son bioindicadores. En términos simples bio-indicador significa que informan sobre la buena calidad del ambiente, principalmente del aire y del agua. Además, son controladores de plagas, pues al alimentarse de insectos, limitan la sobrepoblación de zancudos y cucarachas entre otros. Pero también son presas, otros animales se alimentan de ellos y por tanto ayudan a mantener el equilibrio de las redes alimenticias. De ranas y sapos también se extraen compuestos que sirven como insumo para la producción de medicamentos.

Desafortunadamente en los últimos años las ranas, los sapos y los demás anfibios se han visto en peligro. Acciones humanas como la destrucción de bosques, la contaminación de fuentes de agua, la introducción de especies exóticas (por ejemplo la rana toro que se come a otras ranas), la sobre explotación para usarlas como mascotas o extraer medicinas han ocasionado que sus poblaciones estén disminuyendo. Adicionalmente el cambio climático (las ranas son muy sensibles a cambios en la temperatura) y la aparición de enfermedades que atacan exclusivamente a estos animales, como el hongo Quitridio y los rana virus, están ocasionando grandes mortalidades e incluso la desaparición de muchas especies.

El panorama es tan crítico para ranas, sapos y anfibios en general, que de las aproximadamente 6300 especies de anfibios que existen, casi un tercio está amenazado. Para Colombia el panorama no es muy alentador, de las 755 especies de anfibios que posee nuestro país y de las cuales 330 son exclusivas de Colombia (no viven en ningún otro lugar del mundo), 14 están al borde de la extinción y 141 más están amenazadas.

Por eso este Día de Mundial de las Ranas está pensado para reflexionar, aún estamos a tiempo de salvar a muchas de las especies. Salvar a las ranas, los sapos y los anfibios implica garantizar la perdurabilidad de los servicios que derivamos de ellos.

Alrededor del mundo se han gestado muchas iniciativas y se están desarrollando investigaciones para contribuir a su conservación, sin embargo, la conservación no se puede hacer sin el apoyo de todas las personas, personas como usted y como yo.

Por: Andrea Echeverry, coordinadora de colección animal Zoológico de Barranquilla

 

Zoo Club, Ideas que toman vuelo

 

Muy pronto un grupo de niños interesados  en  conocer  y explorar su entorno tendrán la oportunidad de hacer parte de un club para aprender ciencias.  Les esperan mañanas divertidas, con nuevos amigos y muchas actividades donde la creatividad, el intercambio de ideas, las preguntas, las conjeturas  y las hipótesis  darán inicio a grandes aventuras en el Zoológico.

Estamos buscando niños y niñas apasionados que quieran compartir sus ideas  y dejarlas que tomen vuelo hasta convertirse en propuestas que contribuyan al cuidado del ambiente; los interesados deberán demostrar su interés, sus ganas de aprender, su disponibilidad para trabajar con otros, sus habilidades para crear e imaginar y su compromiso para asistir a todas las sesiones programadas.

El Zoo Club es dirigido por profesionales en el área de pedagogía infantil y por personas con experiencia en  educación ambiental y educación científica, el programa de actividades diseñado para el primer semestre de 2013 hace parte de la investigación financiada por COLCIENCIAS, con el apoyo de la Universidad del Norte, llamada Infancia científica: diseño de un club de ciencias basado en el programa de Filosofía para Niños en el Zoológico de Barranquilla. Este programa  tiene como objetivo desarrollar el pensamiento crítico en la población infantil, brindándoles herramientas de indagación que les ayuden a construir destrezas, habilidades para el buen pensar y mayor capacidad para formular preguntas y fomentar el deseo de investigar.

Estamos seguros que ésta es la mejor forma para que los pequeños aprovechen su tiempo libre y asistan, todos los sábados, durante dos meses a  jornadas de observación, experimentación, descubrimiento y conocimiento de los animales, sus hábitats y, en general, el cuidado del ambiente.

El Zoo Club  se proyecta con una metodología inspirada en que los niños y las niñas aprendan a pensar pensando y desarrollen habilidades para comunicar las ideas que surgen a partir de la interacción con el entorno.

Por: Paola Sierra, Jefe del departamento de educación Fundación Botánica y Zoológico de Barranquilla

Para mayor información sobre las inscripciones haz click en el siguiente enlace: http://zoobaq.org/zooclub/index.php

 

 

Encuentro de dos generaciones

Unos en vacaciones indefinidas y otros en el receso de su proceso educativo; niños y adultos de la tercera edad se dieron cita la semana del 8 al 13 de Octubre en un lugar donde los años no cuentan y los maestros no hablan, en el Zoológico de Barranquilla.

Por una semana los niños abandonaron sus mundos virtuales, dejando a un lado todos los gadgets tecnológicos para vivir la experiencia de las Zoovacaciones. Un programa de actividades educativas programada para el receso escolar para que niños de 5 a 12 años descubrieran lo que hay detrás el telón en el mágico mundo del Zoo.

Los pequeños se adentraron en aventuras fascinantes de hojas secas que formaban animales, prepararon galletas, escucharon los latidos del corazón de conejos y serpientes, y se convirtieron en héroes recicladores que salvaban el planeta.

Así mismo, y en honor a la celebración del Día del Adulto Mayor, celebrado en Colombia el 28 de Agosto de 2012, el Centro Recreativo también ofreció a las entidades y fundaciones sin ánimo de lucro que trabajan en pro de los adultos mayores, actividades gratuitas de Descubre tu Zoo.

Los adultos de la tercera edad llegaron en grupos, agarrándose unos de otros cómo cuales niños temerosos de lo salvaje, dieron rienda suelta a su imaginación y en el frescor de las tardes les contaron sus historias a primates y a las aves.

Entre helados, risas y reflexión, todos pasaron a ser alumnos de la Naturaleza y  disfrutaron en la única escenografía que podía tener el canto de las aves como musicalización, la vegetación como parte de la decoración, y el encuentro de estas dos generaciones descubriendo un mundo mágico y sin libretos.

Como bien lo dijo Azorín, “Entre todas las alegrías, la absurda es la más alegre; es la alegría de los niños, de los labriegos y de los salvajes; es decir de todos aquellos seres que están más cerca de la Naturaleza que nosotros.”

Comida para el alma

 

Cada mañana la cocina del Zoológico de Barranquilla es  igual de frenética que en cualquier reconocido restaurante de la ciudad; proveedores de carne,  frutas y  verduras entran puntuales a dejar sus pedidos, cocineros entran y salen del cuarto frío, bacteriólogas miden el índice de bacterias en los alimentos, y los cuidadores atienden el llamado por radio para servir con amor a sus comensales.

La mañana del 4 de Octubre la cocina estuvo más caótica que de costumbre, como si los más celebres invitados fueran a atender una gran fiesta. Y de hecho fue así, se preparaba la celebración del Día Mundial de los Animales, a la sabrosa dieta de los animales se le añadió un toque gourmet que resultó en suculentos manjares que fueron entregados a quienes día a día alegran los corazones de grandes y chicos.

Uno a uno fueron saliendo los platos; calabazas con carne y concentrado para las leones y tigrillos, bolis de frutas y gelatina con banano para los primates, galletas de harina de trigo, helados, calabazas con vegetales para el elefante,  miel para los tities, rodajas del mejor corte de carne para aves y tigres, entre otras delicias que hicieron parte de todo un programa para consentirlos en su día.

Además, el equipo del Zoo también duplicó las actividades de enriquecimiento que normalmente se hacen para alterar las rutinas de los animales en el Zoo.  Ante los aplausos de los espectadores que allí se encontraban; los zorros, tayras y coaties fueron sorprendidos con esencias en Heno para promover el uso de su olfato, al igual que el oso de anteojos que los descubrió en cocos y palmeras, y los osos hormigueros y zainos disfrutaron un buen baño de agua fresca en esa tarde calurosa.

Cada 4 de Octubre se celebra un homenaje hacia aquellos seres que dan vida a nuestro planeta. La Fundación Botánica y Zoológico de Barranquilla se unió a la causa, y celebró cómo sólo  se hace en las mejores celebraciones donde la buena mesa siempre está presente.